Walt Disney Studios parece dispuesta a sumarse a la moda de las tres dimensiones, una tecnología que continúa afianzándose en los Estados Unidos pero que no termina de cuajar en el resto del mundo. Tal es así que ahora han anunciado el estreno en Norteamérica de nuevas versiones de “Toy story” y “Toy story 2″ que aprovecharán todas las posibilidades de este revolucionario formato. Las fechas que se manejan para la llegada a las salas de cine de estas películas son, respectivamente, el 2 de octubre de 2009 y el 12 de febrero de 2010.

Por supuesto, semejante decisión también oculta una evidente estrategia comercial, ya que, por un lado, tanto Disney como Pixar obtendrán no pocos beneficios económicos con estas reposiciones y, por otro, no hay duda de que las utilizarán para promocionar “Toy story 3″, película que se exhibirá en los cines estadounidenses a partir del 18 de junio de 2010. Lee Unkrich es el director de este último filme, mientras que el mismísimo John Lasseter se encargará de supervisar personalmente el proceso de conversión a las tres dimensiones de las dos joyas de la animación anteriormente mencionadas.
En la imagen: Fotograma de “Toy story” © 1995 Walt Disney Pictures y Pixar Animation Studios. Todos los derechos reservados.
He de reconocer que nunca he visto una película en 3-D, pero me han dicho que es un tanto incómodo y que alguna gente incluso se marea. Actualmente se está trabajando en tecnologías para usar estas técnicas sin necesidad de gafas especiales. En fin, creo que ya usaremos bastón cuando todo esto llegue a España… ![]()
Yo he visto un par de películas en 3D en el Imax de Barcelona y te aseguro que no te mareas en absoluto ![]()
Pues a lo mejor depende de las personas, no lo sé, pero oí de gente que se tuvo que salir de la sala porque se le revolvía el estómago (y creo que era un simple documental, no una película con algo de acción tipo “Harry Potter”).
Es posible que ocurra como con la telefonía móvil 3G, Joaquín: hace años anunciaron que se implantaría de forma pionera en España… sólo para tener que retrasar los planes poco después (con el rabo entre las piernas se quedaron algunos). Al final acabó llegando, claro, pero es que eso de ser recién llegados y querer saltarse escalones a lo bruto para ser de buenas a primeras los más guays… como que no funciona.
En lo que se refiere a la exhibición cinematográfica sucede tres cuartos de lo mismo, si acaso no peor, teniendo en cuenta el parque existente y los datos de espectadores que arrojó el año pasado (vamos, que si la demanda cae, menos base todavía para invertir en la oferta :P). Por fortuna, siempre habrá valientes que modernicen sus servicios y consigan animar al público para que vaya a sus cines. Al menos a aquella parte que no se echa las manos a la cabeza por que un periódico con suplemento pueda valer dos euros, una entrada de cine siete, un disco doce y un libro quince.
No, a ver, si yo tampoco es que fuera a ir (¡con lo que me cuestan ya los cubatas del finde¡), pero me gusta hablar por hablar, es un hobby que tengo. Ahora voy y mismamente digo todo lo contrario en otro blog. Saludos XD
A ver, es que con esto pasa como con todo, siempre hay gente “hipersensible”. Bastantes personas se salieron del cine porque se mareaban viendo “[Rec]”, y las que no se salieron pero se quejaron luego. No sé, a mí me parece exagerado. También puede ser que la gente a la que conoces que te ha comentado eso, fuera a una sala que no estaba bien preparada, que la proyección tuviera problemas, que usaran unas gafas cutres o yo qué sé. Pero al menos en las salas específicamente preparadas para el 3D no se dan problemas. Está claro que si se viera mal y provocara mareos, ya habrían cerrado hace siglos.
Por cierto, ahora sólo faltaría que revivan el cine con olor ![]()
Huxley, completamente de acuerdo. Además, en España todavía se tiene que producir el salto al cine digital, pero, en fin, hacerlo supone un gasto para los responsables de las cadenas de cine que, por supuesto, no están dispuestos a realizar.
Tònia, puede ser una conjunción de ambos factores. En el tema de las 3-D creo que existen distintos formatos (vamos, hasta podríamos incluir las dichosas gafas de colorines que hace poco daban en una de las películas infantiles de Robert Rodriguez). Por supuesto, también hay gente más sensible a unas cosas que a otras. Personalmente, no me gustan nada las cámaras que se mueven de un lado para otro brúscamente, aunque lo que más me molesta son esos flashes blancos de determinados largometrajes.
Pues estoy leyendo en bastantes sitios que “Cloverfield” (no me acostumbro a llamarla “Monstruoso XD) es de las que marean. Y ya no es que la gente comente que se abusa del efecto cámara subjetiva a nivel narrativo, sino que realmente da náuseas. No sé, ya veremos. Pero por si acaso tendremos que llevarnos una caja de Biodramina al cine XD
A mí hay una cosa que me molesta incluso más, y son esas películas que se componen de planos de medio segundo, porque creen que el montaje acelerado aumentará el ritmo, cuando lo único que provoca es caos narrativo y dolor de cabeza XD Además de que me parece una decisión tan ridícula que me irrita XD
Ah, sí, completamente de acuerdo. De hecho, “El ultimátum de Bourne” abusa muchísimo de este tipo de montaje y, al final, uno no se entera de nada (me refiero en las escenas de acción, especialmente las automovilísticas).
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Tengo curiosidad por ver cómo funciona el proceso de convertir una película tradicional a 3-D…
Un saludo!