Esta mañana se ha presentado en Madrid lo último de uno de los grandes de la comedia norteamericana reciente, Steve Carell, que ha comparecido ante la prensa para presentar “Superagente 86 de película”, adaptación de la legendaria serie de televisión de los años sesenta. Para el acto se ha acompañado de dos colegas de reparto —Anne Hathaway y Dwayne Johnson, que interpretan a los Agentes 99 y 23, respectivamente—, así como del director de la cinta, Peter Segal, y el productor Charles Roven, encargado de abrir el fuego dando las razones por las que se ha llevado a cabo este proyecto: «tuve la enorme fortuna de crecer con este maravilloso serial —ha comentado—, pero lo cierto es que nunca había pensado en llevarlo a la gran pantalla. Pero cuando Warner me lo propuso, acepté sin reservas, más aún sabiendo que lo habían intentado en varias ocasiones». Tras las cámaras, todo un experto en la comedia, un Peter Segal que ha reconocido que este trabajo «ha sido un reto, sin duda, pero un reto divertidísimo. El listón estaba muy alto, porque en el precedente se encuentra un mito, Mel Brooks —creador de Maxwell Smart junto con Buck Henry—. Creo que nos hemos sentido como un niño en un mundo de golosinas». Lo cierto es que esta propuesta supone un giro laboral para muchos de los implicados, entre ellos la protagonista femenina, Anne Hathaway, a la que el espectador sitúa en papeles más delicados, y que aquí perfila un rol que le ha valido la catalogación de sex symbol: «bueno, tengo veinticinco años, y ahora resulta que mi repertorio es muy amplio; se pensaba que no encajaba en este tipo de producciones. Todo esto es inesperado, me siento muy halagada. Y en cuanto a las escenas más complicadas, he tenido mucha ayuda y mucho entrenamiento, pero a pesar de que dicen que estoy en forma, eso es muy relativo, teniendo en cuenta a quien tengo a mi lado…».

Ante estas palabras de su compañera ha tomado la palabra el popular Dwayne “The Rock” Johnson, ex-luchador de pressing catch reconvertido en exitoso actor en los últimos años. «Me encanta hacer comedia —ha confesado—. Quiero que mi carrera sea larga y longeva, tocar todos los géneros y temáticas posibles. Empecé en esto de manera inusual, así que he estudiado lo máximo posible en relación a la industria del cine y su funcionamiento; me fijo mucho en George Clooney o Tom Hanks, en su versatilidad y evolución. Son un poco mi ejemplo a seguir». Por su parte, Steve Carell, tan simpático como cabía esperar, ha explicado a los asistentes cuáles son las herramientas de todo buen espía: «básicamente, una navaja multiusos con lanzallamas. Aunque en vuestro caso —comentaba mientras rebuscaba bajo la mesa— debería ser suficiente con esto». En ese momento, ha levantado un balón de fútbol y un raqueta, referencias últimamente inevitables a los triunfos de los deportistas españoles en eventos deportivos tan relevantes como la Eurocopa o Roland Garros. Tras las consecuentes carcajadas de los presentes, ha comentado que tanto Mel Brooks como Leonard Stern —productor ejecutivo de la serie original— hablaron ampliamente con el equipo «acerca de en quién podría convertirse Maxwell Smart. Ellos le concebían como alguien inteligente y eficaz, no como un idiota, una persona que se tomaba muy en serio (quizá demasiado) lo que hacía». En cuanto a Don Adams, primer intérprete del personaje, ha tratado de «respetar su trabajo, pensar en cómo recoger lo mejor de su esencia sin copiarle. A todos nos encanta, y creo que esa es la mejor base para poder hacer un buen remake». … sigue >>