Tras haber recaudado más de tres millones de euros con su anterior largometraje, “El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo”, y después de casi tres años de trabajo, regresa ahora a la gran pantalla y en solitario (aquél lo firmaba junto a Enrique López Lavigne) el director Juan Cavestany con su comedia atroz “Gente de mala calidad”, que se estrenará en nuestra cartelera el próximo 11 de julio. En defensa del film asistieron ayer lunes al photocall y a la posterior rueda de prensa Alberto San Juan, Javier Gutiérrez, Pilar Castro, Antonio Molero, Carmen Ruiz, Francesc Garrido y el productor Tomás Cimadevilla. La película nos cuenta la historia de Manuel, todo un perdedor que regresa a casa dispuesto a retomar la vida que dejó atrás, después de haber ejercido una temporada como gigoló de medio pelo en el extrarradio. El reencuentro con su ex novia, su familia y, sobre todo, sus amigos de toda la vida, coincide con la declaración del mayor incendio forestal ocurrido en España en los últimos veinte años. Una telaraña de tramas cruzadas de pasión desordenada, inercia, reproches, mentiras y otros ingredientes de “mala calidad”, en la que Manuel, inasequible al desaliento, trata de movilizar a sus amigos para ir como voluntarios a apagar el fuego.

En su cita con la prensa, Cavestany comenzó señalando que los productores del film le dieron «carta blanca para escribir lo que me apeteciera, y les propuse una historia muy extrema, en la que había un planteamiento de personajes sin aparente intención, que al final ha acabado siendo una comedia coral con una serie de tramas paralelas». También reconoció que «fue una experiencia curiosa porque la película se rodó de forma fragmentada, es decir, que los actores no coinciden salvo en una escena», que es la del tanatorio. El realizador y guionista considera que su último film «tiene un tono extraño pero uniforme con un humor amargo, raro, pero también tierno, con una mirada peculiar sobre los personajes». Hablando acerca del reparto, confesó haber escogido al actor Francesc Garrido «porque le había visto en “Mar adentro” y en “La silla”, una película que me impactó». Según la visión del propio Garrido, “Gente de mala calidad” versa sobre «un grupo de gente inacabada, con un montón de teóricos problemas por solucionar, con un principio de falta de relación entre ellos, con la familia, el trabajo, etcétera». Leer más >>
















